Hay conceptos interesantes sobre cosas comunes que damos por sentadas.
En un mundo donde andamos muy deprisa, con múltiples tareas por cumplir, con fechas estrechas para lograrlo todo; donde nuestra atención para infinidad temas consiste en lapsos cortos de tiempo; donde un sistema de mensajería nos retrae rápidamente de nuestros temas diarios o nuestros planes futuros; donde se dificulta decir no; en una época de inmediatez y deseos de recompensa sin ningún tipo de trabajo...hoy me inquieta un pequeño envase que ocupa mi escritorio. Fue un regalo de mi amiga Xynara y este y otro similar que me obsequio siempre los tengo a mano.
El frasco en cuestión dice que esta lleno de Esperanza "Hope". Es en realidad un aceite...y hoy me llega una pregunta interesante: ¿a que huele la esperanza?
Interesante el momento también en que me llega la pregunta....porque justo ayer apoyaba a mis hijos en un partido de fútbol donde no se fomentaban valores, sino solo el hecho de ganar...porque en estos momentos un evento deportivo el cual de forma exitosa agoto sus cupos indica que si ud. no esta inscrito en el mismo no debe participar (y ser bandido, que es como se llama en el argot de carreras) y hay personas que cuestionan esa decisión e incluso la catalogan de discriminatoria y errado...en un momento donde siento que nos estamos enfocando en nosotros mismos y olvidándonos de lo que sucede a los demás, al país, al mundo.
Y coloco solo una gota en mi muñeca y a mi corazón llega el olor a esperanza...es dulce y cítrico a la vez...embriagador. Esa única gota es capaz de esparcirse por toda mi habitación mientras trabajo. Huele un poco a tierra, a trabajo, a valores, a dar de si, a luchar por causas, a ser asertivos. Su esencia se mezcla con mis pensamientos y entiendo que si. Que la esperanza si tiene olor. Huele a Duarte, huele a Luperón, huele a la madre Teresa de Calcuta y huele a Mandela...huele a las personas anónimas que luchan por hacer el bien, a las personas y fundaciones que trabajan en silencio en tantos lugares. Huele a los innovadores, a los emprendedores, a los soñadores...Huele a retos, a mentores, a amigos, a familia...Huele a un mar o mas bien, a un mundo, libre de basura, reforestado...huele a paz.
Ojala ese olor llegue a ti también hoy, y nos acompañe en no perder la calma y nos ayude a luchar por aquello en lo cual creemos.
Ojala tu día se llene de olor a esperanza...